martes, 27 de marzo de 2012

BIENAVENTURANZAS Edgar Benítez







Bienaventurados los niños que madrugan para  vender  la  prensa  porque  tendrán  noticias ciertas de  Dios.

Bienaventurados  los  jardineros  porque  verán  las flores  del  cielo.

Bienaventurados  los  amoladores  porque llegará el día que jugarán con las estrellas. 

Bienaventurados los mendigos y limosneros porque  serán  los  primeros en  el  Banquete Eterno.

Bienaventurados  los  que  deambulan   harapientos  porque  vestirán  ropas  de gloria  y  ya  no conocerán  la  soledad.

Bienaventurados  las  prostitutas  porque Dios les comprará el corazón con la moneda  del  amor  y  la  ternura.

Bienaventurados los divorciados y solitarios porque de ellos será  la esperanza de que sus brazos no se quedaran vacíos.

Bienaventurados los travestis callejeros porque serán aceptados y amados sin tener que aparentar ser otro.

Bienaventurado  quien  siendo pobre  es solidario porque tendrá un  cielo  en  la  tierra.

Bienaventurados los enfermos de  SIDA   que mueren  solitarios  y  pobres  porque  sus carnes  serán  purificadas.                             

Bienaventurado el vigilante nocturno que se desvela para llevar el pan a sus hijos porque Dios lo saciará como estrellas tiene el cielo cada noche.

Bienaventurada  la  mujer  que  limpia y el hombre  que recoge la basura porque serán  servidos  por  ángeles purísimos. Y,  finalmente:

Bienaventurados todos los que buscan a Dios, aún sin saberlo, porque encontrarán a su hermano.




Edgar  Benítez psiquiatra y poeta 17/11/200