viernes, 15 de junio de 2012

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS





Es tan necesario que la humanidad, desecha y adolorida sienta que tiene un sitio de refugio en el pecho del que dio su vida por nosotros (Juan 15,15)

A estas alturas del milenio no hay solemnidad más necesaria que la del Sagrado Corazón de Jesús. Sobre todo para contrarrestar tanta predicación de un Dios castigador, más sustentada en proyecciones humanas que en en el verdadero Jesús, misericordioso y perdonador hasta contra sus propios verdugos: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen"(Lucas 23,34). La Solemnidad de hoy y su representación artística nos muestra a un Jesucristo desnudando su pecho y nos dice dice que Él tiene corazón, y que ese corazón está envuelto en llamas de amor por la humanidad, aún cuando esa humanidad lo ha traspasado con su indiferencia y desamor.

Un corazón que acoge al hijo pródigo arrepentido (Lucas 15,11-32) y deja 99 ovejas por buscar a la que se le perdió (Lucas 15, 3-6). Que se alegra por un solo pecador que se convierte que por 99 justos que no necesitan conversión (Lucas 15, 7). Que se compadeció de la Viuda de Nahim y le dijo "no llores más" porque su llanto le había traspasado el corazón (Lucas 7,13). Que se conmovió hasta el alma y lloró conmovido por la muerte de Lázaro y por el llanto de Marta y María (Juan 11,33-35)

Que descubrió tras las apariencias de una prostituta un corazón que amaba mucho más que el de los religiosos de su tiempo (Lucas 7,44-47), que se fue a alojar en la casa de un pecador (Lucas 19,5-7) Que nos invitó a descansar en Él: "Vengan a mi los que se sienten cansados y agobiados porque yo los aliviaré" Mateo 11,28. Que se compadecía de la gente porque estaban como ovejas sin pastor (Marcos 6,34)


Jesús condena el pecado, pero ama al pecador; denuncia el error pero ama al que yerra, señala la mentira, la soberbia y la hipocresía religiosa (Mateo 23, 13-33) pero recibe en su Reino al ladrón arrepentido (Lucas 23,43).




Amigo que me lees, esto es tal vez una de las cosas más importantes que te puedo decir. Acércate al Sagrado Corazón de Jesús, Él te recibe este día, cobíjate en su pecho, no importa la grandeza de tus pecados, porque el amor de su corazón es mucho más grande que tus miserias. Abandónate con confianza en sus brazos, lava como la prostituta sus pies con tus lágrimas y permite que el bálsamo que sale de su costado herido, lave, purifique, sane y transforme tu pobre corazón.

La siguiente oración no es una oración al Sagrado Corazón de Jesús sino una carta de Jesucristo directa a tu corazón, no es para rezarla. Él te la reza a ti: 





"Hijo mío, desnudo mi pecho para enseñarte mi corazón encendido por amor a ti, y a pesar de que lo ves herido por tu lejanía, él es tu casa y tu hogar con las puertas siempre abiertas. No mires tu pasado, no mires tu miseria, no mires tu infidelidad, mira mi corazón dispuesto a recibirte. Mira que estoy a tu puerta y llamo y mi corazón enamorado de ti en cada latido no hace más que repetirte TE AMO HIJO MÍO, bienvenido a tu hogar, el hogar de mi pecho y de mi corazón eternamente enamorado"