lunes, 24 de junio de 2013

La gente se fija en las apariencias


Aunque goza de una gran aceptación dentro y fuera de la Iglesia Católica, el papa Francisco se ha encontrado con severas críticas de un grupo de católicos conservadores que han puesto en duda su autoridad frontalmente.

Porque parece mentira, pero aún hoy, hay sacerdotes que han vaciado el contenido del evangelio quedándose en las formas, y en vez de ocuparse en predicar la Buena noticia del Reino, se han dedicado por ejemplo a escribir "normativas" en cuanto a las vestiduras que se pueden o no utilizar en un templo, al estilo de Calvino cuando en la Ginebra protestante decía los centímetros que debía tener una falda respecto al piso.

En mis 18 años de sacerdocio jamás le he dado importancia a esto, sin embargo hay sacerdotes que critican escotes, camisas sin mangas, tatuajes, bermudas, franelillas y hasta "jeans" olvidándose de aquellas palabras: "La gente mira las apariencias, pero Dios mira el corazón" 1 Samuel 16,7 Por lo que ven, el papa Francisco no sólo nunca le ha dado importancia a estas cosas, sino que en donde ha estado, le ha lavado los pies a quienes muchos considerarían indecentes.