martes, 23 de julio de 2013

Lo que no dijo el Papa



Por las redes sociales hace tiempo que está circulando este texto. Se lo han atribuido a la madre Teresa de Calcuta, a Juan Pablo II y últimamente al Papa Francisco. Lamento decirles que no es de ninguno de los tres. Si recuerdan los que me siguen, el año pasado lo publiqué con algunas variantes, pero tampoco es mío. Empezó circulando en Internet como anónimo, desde hace 2 años y medio, antes de que le colocaran autores católicos

Ni la Madre Teresa ni Juan Pablo II sabían que era un I POD y menos en 1985 (fecha que algunos señalan como propable). Mucho menos díría Juan Pablo "sin velo y sin sotana", porque hay santos con velo y con sotana, el era uno, aunque es cierto que la sotana prácticamente no existe (vestido para salir a la calle con botones de arriba a abajo) y Francisco nunca le haría propaganda a los Jeans, ni a los "hot dog" ni a una empresa trasnacional como la Cocacola. Además, sabiendo las consecuencias que acarrea el alcoholismo, ninguno sería capaz de promover el consumo de cerveza. Lo triste es que alguna gente de Iglesia lo ha publicado como si fuera de Francisco, por supuesto, sin lugar ni fecha, porque sencillamente, nunca lo dijo. Parece que el papa argentino vende lo que dice, por eso algunos piensan que fue redactado por publicistas de la Cocacola. Les digo que el texto me cae muy bien por lo que dice en muchos aspectos, pero seamos responsables y honestos, mentira es mentira aunque nos favorezca el contenido. Yo por mi parte, jamás publico algo que haya dicho el papa sin buscar fuentes honestas, fecha y lugar del discurso. No nos hagamos cómplices de una mentira, aunque la intención sea buena. El fin no justifica los medios. Aquí el texto en cuestión

"Necesitamos santos sin velo, sin sotana. Necesitamos santos de jeans y zapatillas.

Necesitamos santos que vayan al cine, escuchen música y paseen con sus amigos.

Necesitamos santos que coloquen a Dios en primer lugar y que sobresalgan en la Universidad.

Necesitamos santos que busquen tiempo cada día para rezar y que sepan enamorar en la pureza y castidad, o que consagren su castidad.

Necesitamos santos modernos, santos del siglo XXI con una espiritualidad insertada en nuestro tiempo.

Necesitamos santos comprometidos con los pobres y los necesarios cambios sociales.

Necesitamos santos que vivan en el mundo, se santifiquen en el mundo y que no tengan miedo de vivir en el mundo.

Necesitamos santos que tomen Coca Cola y coman hot-dogs, que sean internautas, que escuchen iPod.

Necesitamos santos que amen la Eucaristía y que no tengan vergüenza de tomar una cerveza o comer pizza el fin de semana con los amigos.

Necesitamos santos a los que les guste el cine, el teatro, la música, la danza, el deporte.

Necesitamos santos sociables, abiertos, normales, amigos, alegres, compañeros.

Necesitamos santos que estén en el mundo y que sepan saborear las cosas puras y buenas del mundo, pero sin ser mundanos"