miércoles, 14 de agosto de 2013

Por favor, no me lo traduzca



Lo que está ocurriendo en la Iglesia Católica con el Papa Francisco es realmente una verdadera revolución que sacude los cimientos de las viejas estructuras, asusta a los sectores conservadores y despierta la esperanza de los que siempre hemos soñado con una Iglesia que fiel a los principios y valores eternos del cristianismo, sepa responder a las necesidades y urgencias de un mundo que pide tolerancia a la diversidad, denuncia profética contra la corrupción, solidaridad con los pobres y respeto a los más pequeños de este mundo.

Tengo que decir, que desde que lo vi salir al famoso balcón donde el Papa acostumbra a saludar por primera vez a la gente que en la plaza de san Pedro espera, primero la "fumata blanca" y luego conocer al candidato elegido, sentí y así lo escribí en mi cuenta de twitter, "se perfila como uno de los papas más sencillos y humildes de todos los tiempos". A todos nos agarró desprevenidos la elección, primer papa latinoamericano, primer papa Jesuita, primero con el nombre de Francisco, quien se conoce como el santo de la paz universal, de la ecología y de la opción por los pobres. Estos rasgos, acompañados de una figura libre de atuendos superfluos, sin saludos triunfalistas, sereno en el hablar, con una sonrisa sincera y pidiendo humildemente inclinado ante la multitud una oración por él, cautivaron a la audiencia y anunciaron tiempos de cambio. Sus palabras y sus acciones de todos los días, confirmaron nuestra intuición

Al tiempo de la elección, un amigo me comentó que tal vez el papa convocaría un nuevo Concilio Ecuménico que emitiría ciertos documentos para impulsar la renovación de la Iglesia. Yo le dije que no lo haría, y no lo hará, se los aseguro, les voy a decir por qué.

1. Porque tenemos suficiente material escrito y excelente, además, para la renovación de la iglesia, en los documentos completos del Concilio Vaticano II que clausuró en 1965 y es de saber, estimados lectores, que el papa Francisco es el primer papa que fue ordenado sacerdote después de este concilio, esto significa que bebió desde sus inicios, la savia renovadora de este gran acontecimiento de la historia de la Iglesia. A estos documentos habría que agregar, en el caso de Latinoamérica, los de la Conferencia Episcopal Latinoamericana, como lo son Medellín, Puebla, Santo Domingo y Aparecida. El asunto es desempolvar lo escrito y hacerlo vida, y el papa Francisco es un documento vivo. Aprovecho para denunciar que existe un "Compendio del Catecismo" que se basa en el tan citado por Francisco, Catecismo de la Iglesia Católica, tanto para adultos como para jóvenes que "suprime" del mismo, todo rasgo de apertura al cambio y a la novedad en los temas más polémicos. Les recomiendo lean por favor, la versión completa aprobada por el Papa Juan Pablo II

2. El Papa es enemigo de escribir mucho y afirmó que la Iglesia es como una madre y la madre no se comunica con documentos sino con cercanía y afecto, al tiempo que gesticulaba con sus brazos, frente a un periodista en Brasil, como si abrazara y acariciara a alguien. De hecho, la encíclica que firmó lleva el sello intelectual, filosófico y teológico de Benedicto XVI, el papa más intelectual y prolífico escritor de los últimos tiempos, el abuelo, como le dijo cariñosamente Francisco.

El nuevo papa es noticia casi todas las semanas, por no decir cada día, porque sus gestos y palabras desconciertan a unos y sorprenden a todos y aquí viene el sentido del título de este artículo. Nunca un papa fue tan "traducido"

Es de saber y es de entenderse que entre los principales detractores del papa se encuentran los acérrimos tradicionalistas a quien Francisco llama "restauracionistas" algunos de los cuales, hasta no hace nada, más papistas que el papa, ahora prácticamente desconocen su autoridad. Pero hablemos de los que reconociendo su autoridad, hacen verdaderos malabarismos para mantener la calma y la cordura, después de que el papa con su picardía habitual levanta polvaredas. Para muestras tres botones:

Recuerdo una entrevista con la prensa internacional en la primera semana de su pontificado. Estaba viéndola por un canal católico. El papa bendijo a los periodistas, aun a los no creyentes, diciéndoles que "todos son hijos de Dios", inmediatamente el canal católico, publicó un refrito donde un señor con acento puertorriqueño aclaraba que sólo los bautizados son hijos de Dios, el resto son criaturas de Dios. Yo me dije, ¿Esta gente no se dio cuenta de que el papa Francisco acaba de decir lo contrario?

Los malabarismos para explicar lo que significaban las palabras del papa a los jóvenes en Brasil: "Quiero que armen lío en las diócesis y en las parroquias" son para agarrar palco, se volvieron un verdadero lío. Decían: "hay que ver lo que significa la palabra lío en Argentina", "el papa lo que dijo es que hay que llevar la experiencia de "Rio" a otros países y le entendieron Lío", "el lo que quiso decir es que, este, cómo les digo, este, bueno no es un lío de lío, sino, ejem, bueno me volví un lío".

Señoras y señores lío es lío, esto es, cuestionen, denuncien, critiquen y  renueven. Además el papa no sólo no se tradujo, sino que empeoró el lío diciendo "y me perdonan los obispos y los "curas" si estos jóvenes les arman lío, pero eso es lo que quiero". Otros prefirieron resaltar lo que pudo haber dicho antes cualquier papa: "El papa dijo que no licuen la fe", que también lo dijo, pero todo en función de acallar el "lío"

Finalmente el papa prendió un nuevo lío en el avión de vuelta a Roma cuando expresó ante varios  periodistas sus opiniones sobre el Banco Vaticano y los homosexuales. Respecto a este último punto han salido desde cardenales, obispos, curas y laicos a traducir al Papa: "El lo que quiso decir es que, bueno, es decir, hay quienes tienen la condición, pero no lo hacen, otros son y no parecen, están los que parecen y son, están los que no parecen ni son y los que son y parecen, bueno, él no se refería a todos sino a una parte o a la otra parte, o sea al lado de allá, no sé si me explico, al otro lado, no es que uno sea homófobico pero que no sean tan, cómo les digo, ¿Tan Ricky Martin?