sábado, 14 de septiembre de 2013

Javier Sojo. Serie "Personajes de Barici"



Venir a la Iglesia "Nuestra Señora del Rosario de Fátima a una misa, especialmente los domingos y los jueves implica encontrarse en primer lugar con Dios, pero también con los hermanos en Cristo de diversas zonas, clases sociales y gremios de Barquisimeto y entre ellos personalidades destacadas, "guaros" que con sus talentos, habilidades y destrezas, ponen por en "alto" el nombre de nuestra ciudad . Tal vez por eso estamos situados en la urbanización BARICI, apócope del primer nombre de Barquisimeto, "BARICI-QUIMETO", vocablo indígena que le dio nombre a nuestra ciudad y que significa "Río de aguas color ceniza", haciendo mención al Río Turbio

JAVIER SOJO:
El Impulso comenzó su serie "Guaro Soy" con el mismo personaje con el que hoy comenzamos nuestra serie "Personajes de Barici"

Desde niño tuvo curiosidad por los sonidos, escuchaba música y de ella sacaba segundas voces y melodías sin tener noción alguna de lo que hacía. Luego de los ocho años de edad ingresó a un grupo de scouts y recuerda haber alegrado a sus compañeros haciendo sonidos de percusión con lo que estuviera a su alcance, no hacían falta más instrumentos que su arte nato y creatividad.

Fue más tarde, a los 16 años, tras un retiro espiritual de tres días, cuando regresó a casa seguro de quién quería ser. “Descubrí que Dios me había dado un talento que es la música”, aseguró Sojo, quien se integró a una agrupación de iglesia para tocar la tumbadora, aún sin técnica pero con mucho ritmo.

En un proceso de búsqueda de sus raíces, encontró una herencia familiar: su padre de Curiepe, con toda la sangre del tambor de la Costa venezolana y; su madre nacida en San Cristóbal, entre valses y sonidos de un instrumento de cuerdas como el violín. “Supongo que desde el vientre la música fue llegando a mis oídos”, dijo el percusionista larense.

En el 2004 se inició en Barquisimeto IV, un grupo polifónico vocal masculino en el que se destaca en la percusión y refuerza las voces en la ausencia de algún cantante.

En el 2007 se integró a Trío Música de Venezuela, un proyecto instrumental de música venezolana con influencias de flamenco, jazz y onda nueva. Desde entonces ha viajado con este sonido a Canadá, Colombia y buena parte de Europa junto a Henri Linárez, Manuel Rangel y Agelvis Sánchez. "Con A Trío tenemos mucho trabajo, cada quien tiene sus proyectos musicales aparte, aún sabiendo que este grupo es la prioridad de cada uno”, admitió.

Fue en el año 2009 cuando se acercó a una nueva experiencia con el Ensamble Nueva Segovia, con un repertorio en el que predominan los tangos. Sojo le dio ese matiz diferente a al sonido argentino, al incluirle instrumentos como el cajón, redoblante, platillos y djembe. La picardía que se le percibe en sus fotos, habla del ímpetu que imprime a todo lo que hace.

Es católico convencido y ha participado en el camino NeoCatecumenal, en Encuentros de Hijos e Hijas y en "Proyecto de Amor", demuestra su talento ante la feligresía de la iglesia Nuestra Señora de Fátima, ubicada en la urbanización Barici, durante la misa dominical de las 6:00 pm junto a sus compañeros de grupo musical "TABOR". Se siente muy guaro y es capaz de entregarle toda su esencia a esta ciudad. Yo como sacerdote, aprecio su sencillez, alegría constante, buen humor, don de servicio, hermandad, humildad, y calidad interpretativa