jueves, 24 de octubre de 2013

Sé tu mismo, descubre tu camino, escala la cima



Las copias aún las más perfectas siempre son copias. Suponen que existe algo, el original que merece ser copiado. Pasa lo mismo con las "segundas partes" que intentan copiar el éxito de las primeras.

Una de las cosas imposibles de copiar es el "elenco". Antes, el argumento de las películas, las series y las novelas era lo menos importante, ni hablar de los "efectos especiales". Lo importante era el elenco, el actor y la actriz, los personajes y lo que transmitían, no sólo individualmente sino también en equipo. 

Por eso han fracasado las segundas partes. El Zorro es un ejemplo. La serie original se mantiene como la mejor, hasta el punto de que cuando un canal privado quiere aumentar el raiting basta con que trasmita la serie orinal del Zorro y por cierto también la de "El chavo del 8" para que suba en sintonía. Las versiones de televisión y del cine en vano intentaron tener el éxito de la original. ¿Quién puede igualar a los excelentes talentos de Diego de la Vega (Guy Williams) y el sargento García (interpretado por el barítono lírico y actor, Henry Calvin) de la serie original?. Dígase lo mismo del intento de imitar a la Hechizada original por parte de Nicole Kidman. Vimos también una serie que quiso imitar a la familia Monster, un verdadero fracaso. 




La fuerza del elenco es tan importante que en Star Treek o Viaje a las Estrellas los nuevos actores de cine son maquillados lo más parecido posible a los actores de la serie original, pero ni el parecido físico ni los efectos especiales sustituyen el talento de Leonard Nimoy (Mister Spock) por ejemplo. Star Wars recurrirá de nuevo al elenco original, para asumir las consecuencias que significan que Disney haya comprado los derechos de autor. Sin pena ni gloria pasó la serie de cine de Perdidos en el Espacio. Se perdieron en el espacio y el tiempo.




¿Por qué fracasaron las telenovelas venezolanas.? Se olvidaron del elenco. Se le dio más importancia a la apariencia física que a la calidad del actor. René de Pallás, José Bardina, Chelo Rodríguez, Marina Baura, Martín Lantigua, América Alonso, el Negro Lotario, Tomás Henríquez, Pierina España, Zoe Ducós, fueron sustituidos por la belleza física en el rostro y en el cuerpo, muchas de ellas esculpidas en quirófanos, copiando patrones de belleza física de gente que además tenía talento, dejaron de ser ellos mismos, al final, ni las altas temperaturas "porno" surtieron efecto.



Hoy en día, sobre todo los jóvenes se esfuerzan por ser una copia y pierden su originalidad, en vano se esfuerzan por ser copias de Justin Beeber o de Shakira. Peinarse o vestirse igual o parecido. Quieren ser distintos a costa de ser iguales. Copia es copia, nada como el original. 

Ser uno mismo, descubrir nuestra vocación sin imitaciones, es el mejor regalo que le podemos hacer a la única vida que tenemos. Somos los protagonistas de una película sin estrenar. "Así como el sol tiene para cada uno de nosotros un rayo de luz, así tiene Dios para cada uno de nosotros un camino virgen". Sé tú mism@. 

No significa que no tengas nada que aprender. Asume lo mejor de tus maestros, pero busca tu propio camino. Ni siquiera los grandes santos fueron una copia de Jesucristo, por mucho que en el lenguaje del pasado se hablaba de "Imitación de Cristo", (hoy se prefiere decir "Seguimiento de Jesucristo"). El entorno es distinto, las situaciones que nos toca vivir también. Naciste original, no mueras como una copia . Y esto vale para todas las profesiones, religiosas, artísticas, deportivas, científicas, artesanales, políticas y para la vida en general. 

Ese es el problema de las copias, ya fracasaron antes de intentar sustituir al original. El talento no se hereda, el carisma tampoco, el liderazgo menos. 

Caminante no hay camino, se hace camino al andar, golpe a golpe, verso a verso, se construye lo que serás, a medida que "vas siendo". Pide a Dios "discernimiento" para saber por donde, "luz" para iluminar tu camino" y "fuerza para recorrerlo". Él mejor que nadie sabe para que eres bueno. Él te quiere original, con tu propia fragancia y tu propio sello. Esto lo entendió Santa Teresita cuando Dios le mostró un jardín y descubrió el misterio de su vocación: "Comprendí que todas las flores creadas por Él son bellas (rosas, margaritas o flores diminutas)...la perfección consiste en cumplir su voluntad. Ser lo que él quiere que seamos". Así, sin copias, con tu propia luz, sin imitaciones, descubre tu propio camino, ámate, ama lo que haces y ama a los que se beneficiarán con tu entrega sin límites en tu propia vocación. Asume el riesgo, descubre tu camino, escala la cima