martes, 3 de junio de 2014

Así te quiero amigo




"Señor, tú me examinas y conoces,
sabes si me siento o me levanto, tú conoces de lejos lo que pienso.
Ya esté caminando o en la cama me escudriñas, eres testigo de todos mis pasos
Aún no está en mi lengua la palabra cuando ya tú, Señor, la conoces entera.
Me abrazas por detrás y por delante y colocas tu mano sobre mí. Salmo 139, 1-5

"Un amigo es el que conoce todo de ti y sin embargo te acepta" (San Agustín)
Así eres Jesús,
amigo que me conoces todo,
con mis páginas oscuras y claras,
con toda mi biografía por delante
y sin embargo me amas, y me aceptas.

Sonrisa generosa y pura,
amigo que nunca fallas,
amigo de todas las horas,
los dos de carne y hueso,
corazón generoso,
dispuesto a escucharme siempre,
dispuesto a caminar conmigo
donde me lleve la vida.

Compañero inseparable,
de todos mis caminos,
perdonándome antes de que te pida perdón.
Cuánto te amo amigo.

Los dos arriesgándolo todo
dejando tanto,
empezando de nuevo,
por amor al Reino.

Nunca más solo
desde que te conocí.
Gracias por estar ahí,
por el tiempo compartido,
reído y llorado a tu lado.

Así te veo, así te siento, así te quiero, así te amo
y tú me amas a mí, por mi nombre y
por mi sobrenombre,
como me llaman mis amigos.

Gracias por tu amistad incondicional.
Por eso puedo decir con San Pablo,
que a veces ando
con grandes preocupaciones pero no desesperado,
perseguido pero no abandonado,
derribado pero no aplastado,
porque estás conmigo,
porque estás a mi lado.

Amigo Jesús, eres mi sustento,
no quiero que me des otra cosa más que tu amistad,
que eso me basta,
gracias por tu abrazo
en la oración de todos los días,
y también por los que me das
sorpresivamente,
cuando menos lo espero,
para recordarme que estás ahí.

Basta una mirada tuya y una sonrisa tuya,
para sentir que vale la pena seguir viviendo
y seguir entregándome por ti
y por mis hermanos.
Gracias porque todo lo puedo en ti
que me fortaleces (Filipenses 4,13)
Padre Chulalo.