sábado, 26 de septiembre de 2015

Francisco, nadie te quita lo bailao


Para nadie es un secreto, no sólo mi admiración por el Papa Francisco, sino lo alegre que estoy de sentir la sintonía entre lo que él hace y lo que yo he venido viviendo y haciendo en mi ministerio. Mi admiración comenzó apenas salió al balcón, cuando fue elegido como líder de la Iglesia Católica y vi su porte sobrio, sereno, sin gestos de triunfador, pidiendo humildemente que oraran por él. Hubo adicionalmente tres elementos significativos que me anunciaban buenos tiempos: Su origen latino, su nombre escogido para el pontificado: Francisco (el santo de los pobres, la paz y la ecología) y su congregación de origen: Jesuita

Mi congregación religiosa de origen y mi espiritualidad es Carmelita, de los de Santa Teresa, pero mi teología la aprendí de la Compañía de Jesús. Tuve el honor de estudiar teología en la época de oro del ITER (Instituto de Teología para Religiosos, palabra que además en latín significa “Camino”) y tengo que reconocerlo, mis mejores profesores fueron jesuitas. Jean Pierre Wyssenbach en Biblia, además, fue el mejor pedagogo que he tenido desde primaria hasta la universidad. Warner Suárez, Jose Cruz Ayesterán, Pedro Trigo y Mikel de Vianna entre otros, me enseñaron, sobre todo, a pensar la teología y no solo a aprenderla. Aún recuerdo las palabras de Mikel en clases de sociología: “Si el presidente de los Estados Unidos levanta el bloqueo a Cuba… mañana se acaba el comunismo en la isla” (Hace más de 20 años). Dos líneas maestras animaban la palabra y la obra de estos religiosos, pensar la teología desde los marginados, no sólo desde los marginados sociales sino también desde los marginados morales y excluidos por la institución eclesiástica. Dos palabras que surcan el pensamiento y la vida del Papa Francisco y que repitió a los religiosos en Cuba: Pobreza y Misericordia.
Francisco es además el primer Papa que fue ordenado sacerdote después de las reformas del Concilio Vaticano II, es decir, que sus últimos años de formación y sus primeros de presbiterado estuvieron impregnados de ese río de cambios que significó este acontecimiento en el cual, Jesuitas como Karl Rahner fueron artífices de una nueva teología para nuevos tiempos. Es de suponer además que en Latinoamérica las repercusiones del Concilio Vaticano II fueron diferentes que en Europa. Allá se intentaba recuperar los terrenos perdidos de la fe, producto de los distintos tipos de ateísmo. Aquí se trataba de hablar de Dios a poblaciones creyentes pero con hambre, muchas de ellas maltratadas por dictaduras de derecha, situación que dio origen a la Teología de la Liberación.
Vamos un poco al presente. Francisco, aún en medio de su espontaneidad, no da puntada sin dedal, no habla de lo que se le ocurre, su espontaneidad, su dejar los papeles para decir o dejar de decir improvisadamente, brota de una fuente profunda de meditación jesuita, ignaciana (de San Ignacio de Loyola) y de una opción radical por Cristo, su evangelio de misericordia y su opción por el pueblo llano que no conoce la Ley.
Después de su paso por Cuba, se ha desatado una ola de críticas, muchas respetables, nacidas sobre todo de una reacción de quienes en oposición al régimen castrista, a quien ven como un sistema opresor que ha frustrado las esperanzas del pueblo cubano, se han sentido defraudados, no sólo por una ausencia contundente de palabras en contra del régimen por parte de Francisco, sino además de un detalle de pública condescendencia con Fidel.
Otros, han aprovechado su histórico resentimiento anticatólico para cargar las tintas no sólo contra el Papa sino contra toda la iglesia, contra toda su historia, metiendo en un mismo saco a justos y pecadores y aprovechando su enemistad con los fieles creyentes para "restregarles" en la cara el consabido: ¿Viiiiisteeeee por eso yo no soy católico(a)?
Hay quienes han opinado razonablemente y con argumentos a favor y en contra, mis respetos. Hay sin embargo otros que se han dejado llevar por unas tendencias muy arraigadas en nuestra sociedad global, postmoderna e internáutica actual, que no ayudan a un análisis serio de la cuestión.

1. REACCIÓN DE ÚLTIMA HORA:
Existe una reacción de última hora, de la última noticia, de la última imagen. Opina el comentarista de turno y una reacción en cadena de observadores colocan “likes” y crean “tendencia”, conformando una especia de patota internaútica de guapos y apoyados sin argumentos reales ni pensamiento racional. Una reacción más bien visceral y sentimental.

2. MEMORIA CORTA
Los que ahora dicen que el Papa es comunista, ayer lo aplaudían cuando dijo en Paraguay hace escasas semanas “¿En que terminan las ideologías? En dictaduras. Piensan por el pueblo, no dejan pensar al pueblo”. Olvidaron cuando dijo en el 2013 “Tengo amigos comunistas, pero considero que el comunismo es una ideología inadecuada” Y si recuerdan estas palabras, no les interesa lo que dijo antes porque: “tenía que escupírselas al viejo ese en su propia cara”

3. LEALTADES ESPORÁDICAS:
No es tan nueva esta actitud. Casi toda la misma gente que aclamó con palmas a Jesús en su entrada a Jerusalén, a los días gritaban ante Pilato: Crucifícalo. Esta sociedad, también hoy levanta héroes y mañana les mete zancadilla y cuando están en el suelo, hacen leña del árbol caído. Ya lo había alertado Jesús en Mateo 10,25 “El discípulo no está por encima de su maestro, Ya es mucho si el discípulo llega a ser como su maestro y el sirviente como su patrón. Si al dueño de casa lo han llamado demonio, ¡Qué no dirán de los demás de la familia! Y en Juan 15, 20. “Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más que su patrón. Si a mí me han perseguido, también los perseguirán a ustedes. ¿Acaso acogieron mi enseñanza? ¿Cómo, pues, acogerían la de ustedes?

4. SÍNDROME DE OPINAR COMO ESPECIALISTA
En una sociedad libre cada uno puede opinar sobre cualquier cosa, sea especialista en el tema o no. Pero hay quien opina como especialista sin serlo, conocen a medias la historia de la iglesia o del papado, conocen lo primero que se encuentran en Google o en la Wikipedia, han visto el primer video de youtube que acaba de montar un adicto a las teorías conspiracionistas. Estos “igualados”, así, a la ligera, montan cátedra con tribunal incluido para juzgar desde su sofismo planetario el último viaje del Papa, lo que dijo o dejó de decir.

DOS LINEAS PARA ENTENDER LA ACTITUD EL PAPA EN CUBA:

1. LA REFORMA EMPIEZA POR CASA
A algunos les ha dado por comparar antagónicamente a Juan Pablo II y su lucha contra el comunismo con el Papa Francisco. Mala comparación. Juan Pablo alzó banderas para acabar con los errores de afuera, ideología comunista incluida. Su influencia fue determinante en la caída del Muro de Berlín, pero hubo escasa reforma hacia adentro, incluso hay quienes hablan de una involución de la iglesia respecto a las reformas del Concilio Vaticano II. La reforma del Papa Francisco empieza por casa. Sus homilías en Cuba como en cualquier parte del mundo, se dirigen a los obispos, curas y religiosos.
Como Jesucristo, Francisco es exigente con los suyos y respetuoso con los ajenos. Su reforma implica una iglesia pobre, servicial y misericordiosa, el adecentamiento de la Curia, la tolerancia cero con los abusadores sexuales, los pedófilos y los religiosos de grandes ropajes, adictos al lujo y aferrados al dinero y el poder. Muchos ateísmos y comunismos surgieron como una reacción antagónica contra un modo de religión acomodada, excluyente, desencarnada e inmisericorde. Una religión “opio del pueblo” que todavía algunos curas católicos adoptan como forma de vida.

2. LA ASTUCIA DE LA SERPIENTE Y LA MANSEDUMBRE DE LA PALOMA
Pocos conocen esta frase de Jesús para sus discípulos. Una frase que encierra una forma de ser, para lograr objetivos en favor de la misión encomendada, una frase que conoce muy bien la compañía de Jesús. En Cuba, ante los Castro y además ante un pueblo sufriente pero, al mismo tiempo, y en gran parte, a estas alturas del partido, ideológicamente convencido de que el “socialismo cubano es el sistema ideal” el Papa Pancho debió recordar esa frase de Mateo 10,16 “Miren que los envío como ovejas en medio de lobos (no sé si me explico) por lo tanto, sean “ASTUTOS” como serpientes y “MANSOS” como palomas”. Astucia y diplomacia, mansos pero no mensos. Esperen un poco y verán lo que pasa, anótenlo que vendrán buenas noticias.

Por sus frutos los conocerán, decía Jesús según Mateo 7,16 para distinguir a los verdaderos de los falsos profetas. Y los frutos de las reformas de Francisco apenas están empezando a brotar.

Estás del lado correcto de la historia Pancho, que a su debido tiempo te recordará como uno de los papas reformadores más ilustres de la iglesia, contigo ha empezado una primavera “franciscana” una primavera que nada ni nadie podrá detener porque está impulsada por la fuerza del Espíritu Santo. Serás recordado entre otras cosas, como el papa de los pobres, de los excluidos, de la alegría y por haber ayudado a la caída del muro de occidente. Y tú no te me caigas Papa Pancho, que nadie te quita lo bailao y aún te queda pieza por bailar. Reza por mí