lunes, 25 de julio de 2016

El Pan de Dios


No entendía por qué Marcelo estaba llorando desconsoladamente después de la comunión ayer en la misa. Me acerqué a sus padres, Ronald y Lorena y les pregunté si Marcelo estaba aburrido o tenía sueño. La respuesta fue que Marcelo lloraba porque quería recibir "El Pan de Dios". Lo cargué y le expliqué que todo tenía su tiempo. Todavía aferrado a mí y llorando me decía: "Quiero el Pan de Dios". Mandé a pedir una hostia sin consagrar y le expliqué, que aunque no estaba consagrada, su deseo de comer el Pan de Dios sin duda había llenado de ternura el corazón de Dios. Qué hermoso sería que la gente deseara a Dios como Marcelo desea comer el "Pan de Dios"