viernes, 25 de mayo de 2012

San Genaro el barbero



              

Quienes lo conocimos personalmente, familiares y amigos, damos testimonio de que conocimos a un santo en vida

PRIMERA PARTE: Biografía

José Genaro Pérez, nació en Tamboral, distrito Crespo, estado Lara, una pequeña  aldea  cerca de Duaca. Hijo de María Lourdes Pérez  y Roso Rodríguez. Nació el 19 de Septiembre de 1919. Tuvo una hermana y tres hermanos por parte de madre, conocí  a tía Eva y a tío Esteban. Por parte del padre conocí a dos, que ya murieron: tío Gonzalo y tío Guzmán.

Comenzó a trabajar desde los 7 años,  recorriendo  varias zonas de centro occidente, buscando una situación económica mejor ya que su padre lo abandonó a temprana edad. Estuvo en Duaca, regresó a Tamboral, el Paují, el Jebe. Llegó a cuidar chivos y a vender leche a un sueldo de un real diario, en una época en la cual, un litro de leche costaba 0,50 Bs; cinco arepas por 0,25 Bs; lo mismo que 5 conservas. 
      
Viaja a Barquisimeto con el firme propósito de conocer a su padre, pero la esposa de este le hizo la vida muy difícil. En Barquisimeto trabajó de sirviente, “haciendo mandados”. Entró a la escuela gracias a la iniciativa del señor Víctor Manuel Ros, y estudió los tres primeros años de la primaria.


En 1931, a los 12 años, estuvo en Trujillo y en Mérida, trabajando de peón en varios sitios y huyendo de un sitio a otro debido a los malos tratos que recibió. Trabajando en una hacienda, lo levantaban a las 5 de la mañana a moler maíz, echándole agua para despertarlo. Con el sueldo que recibía se compró su primer reloj.

En 1935 decidió ir a ver a su mamá. Pero antes le compró un par de zapatos. Cuando llegó a Barquisimeto y preguntó a sus primas sobre ella, estas lo abrazaron llorando y le dijeron que su madre había muerto. Su tía Flor fue para él su madre y sus primos sus hermanos.

En Barquisimeto, cuando sus calles no tenían números sino nombres, probó con varios oficios. Fue limpiabotas, vendió El Impulso, vendió caramelos y chiclets para la “Bombonera”. Por esa época se puso a conversar con un joven vendedor como él, que le dijo que era de Tamboral. Cuando papá le preguntó el nombre de su madre, y este le dijo que era María de Lourdes Pérez; Genaro le dijo: “Entonces tú eres mi hermano Esteban”. Y se abrazaron.



También en Barquisimeto aprendió el oficio de sastre con Virgilio Valera y aprendió a tocar guitarra, motivado por la película mexicana “Allá en el Rancho Grande”. Entre 1943 y 1945 cumplió el servicio militar llegando a ser cabo II de artillería, manejando ametralladoras  Hoking 3,2 milímetros de la Segunda Guerra Mundial y fusiles de 73, 2 milímetros. Allí comenzó su experiencia como barbero, utilizando una silla de palo. El servicio militar lo pagó en el estado Zulia.

En 1945 trabajó en una hacienda en Acarigua por dos años; en 1947 trabajó seis meses y medio en un depósito de aguardiente; en ese mismo año se estableció definitivamente en Barquisimeto, trabajando como sastre en la calle 27 entre 19 y 20 junto a Juan Martínez, haciendo sacos de vestir a 14 Bs. En 1949 comenzó a trabajar como barbero, trabajo que mantuvo, hasta el 2.009 en la Barbería “CHIC”, en la calle 31 entre 17 y 18. Empezó cobrando 2 bolívares a los caballeros y  1,50 a los niños. Allí se dieron cita personas de todos los matices sociales, intelectuales, gente de distintas tendencias políticas y se realizaban interesantes tertulias sobre el presente y el pasado. Entre corte y corte se oían canciones de antaño o Genaro tocaba su cuatro.



En Barquisimeto entró a la “Juventud Obrera Católica”, agrupación que lo sacó de una época en la que se definía como serenatero, enamorado, parrandero, fumador y bebedor. Se enamoró de la que sería en adelante, la única mujer de su vida, Nelly Mercedes Palencia, que era 15 años menor que él y que pertenecía a las “Hijas de María”. Se casó a los 32 años. Genaro y Nelly tuvieron 5 hijos: Ivet Virginia; Luis Guillermo(Memo); Yadira Pastora; Liset Josefina; Jesús Genaro (Chulalo)



El 14 de Septiembre de 1997, recibió de la Alcaldía de Iribarren, el reconocimiento de Ciudadano Ejemplar de Barquisimeto, modelo para las generaciones presentes y futuras.


              El cuadro de la barbería Chic: ¿Puede cortarme el pelito?

SEGUNDA PARTE: Cualidades generales

Genaro ha recibido muchos dones de Dios, y lo que es más importante, los ha puesto al servicio de los demás. Se podría decir que Genaro es un hombre feliz, ama la vida y la disfruta plenamente, su cara difícilmente se ve alterada, a veces luce serena y casi siempre sonriente.

Los amores de Genaro se podrían enumerar de mayor a menor así: 1.-Dios Todopoderoso. 2.-Su esposa y sus hijos 2.- La Iglesia Católica  3.- Sus amigos  4.-Su Barbería Chic 5.-La  Cooperativa 5 de Julio 6.- La música (oírla, cantarla y tocarla) 7.-Beisbol profesional y boxeo profesional 8.-Su partido político.

Respecto a su carácter, Genaro es: paciente, optimista, improvisador, creativo, responsable, generoso, intuitivo, sociable, trascendente, fiel, pacifista, alegre, colaborador, trabajador.

Sus talentos: Conversador, caminador, lector, compositor de merengues y baladas, cuatrista y guitarrista, humorista, bailador, consejero, orante.



Entre sus frase preferidas se encuentran. Si se le pregunta cómo está o cómo amaneció, el responderá: “Mejor que ayer y peor que mañana”; si se le pregunta si está cansado, dirá: “Cuando tenga cuatro velas en mi tumba”. Si se le pregunta cómo se siente dirá: “Con las dos nalgas”. Un niño fuerte es un palo de hombre. Una receta ocurrente para cada ocasión: Salivita e’ pito e’ policía; esencie e’ chancleta e’ loco; raspadura e’ poste de teléfono público,: leche de mosquito muerto y sangre de pavorreal” Una frase muy suya: “Así es la vida”.

TERCERA PARTESu relación con Dios

Si se le pregunta a Genaro cuál es la fuerza que lo anima, no tardará en responder que es Dios. Su trato con Él es constante. Aunque se acrecentaba en la mañana cuando se levantaba, a las 5: 30 am y en la noche, ya en la cama. Allí se sentaba a orar apoyando la espalda en la pared, a veces lo vi vencido por el sueño, durmiendo sentado. El aprendió a orar  espontáneamente en la Renovación Carismática, alabando, dando gracias a Dios e intercediendo por su prójimo. En su oración de intercesión encomendaba a una cantidad muy grande de personas por sus nombres que formaban una larga letanía. Nunca le escuché una mala palabra. Cuando estaba más molesto decía: “Benditas sean las cinco llagas de Cristo”.



     Genaro alimentó su oración leyendo la Biblia. Tenía un ejemplar en la casa y otro en la barbería de la versión Latinoamericana. De ésta, citaba de memoria algunos pasajes. Le llamaba: “Las Sagradas Escrituras.”

        También alimentó su vida con la misa dominical, a la cual asistió siempre, cantando y tocando la guitarra, haciendo las lecturas y colaborando con las actividades parroquiales. No importaba quién estuviera de visita, papá lo dejaba plantado para asistir a misa.

        Las dos manifestaciones de religiosidad popular de mi padre fueron: El Sagrado Corazón de Jesús y la Divina Pastora. El primero, entronizado por el Monseñor Omar Ramos Cordero. Imagen ante la cual lo vio este testigo, arrodillado, en momentos difíciles. La segunda, la Divina Pastora, a la cual me enseñó a amar. Sobre sus hombros me senté cuando niño, en la 20 con Vargas, para ver cerca de la casa de sus primas a la hermosa imagen de la madre, mi primera novia (la pastora) y para ver en vivo a la “Pequeña Mavare.”



        Genaro ejerció su oficio de predicador sobre todo en la barbería, usando como fuente constante “Las Sagradas Escrituras” y habló sin temor de su amigo Dios a católicos, evangélicos, conocidos y desconocidos. También lo realizó con la familia, recordándonos la frase del Padre Nuestro: “Como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.”

        Fue gran admirador de la Madre Teresa de Calcuta y del papa Juan Pablo II. Aunque respeta a los ministros del altar y no deja de excusarlos cuando puede, manifiesta una clara preocupación respecto a las conductas escandalizantes y político partidistas de algunos de los que afeitó.


CUARTA PARTE: Su relación con los demás.

Genaro levantó a su familia con su trabajo de barbería, con sus palabras, su conducta y con su amor, y a todos nos hizo apreciar la música y las buenas costumbres. Genaro estiraba  milagrosamente su platica y alcanzaba para todos. Genaro era un mediador de paz en la familia y prefería el silencio a la discusión. Cuando necesitaba alzar la voz, lo hacía si ofender, sin malas palabras: “Por amor de Dios.”



Al principio su suegra Rosa Málaga Palencia no lo aceptaba, tal vez por racismo (Genaro es de piel morena, pelo rizado y ojos marrones). Ella perseguía a la pareja y amenazaba a Genaro  con una bacinilla: “Te voy a bañar y no es de agua.” Genaro se la ganó con su respeto y  buen humor, “la Doña” le decía, y por mucho tiempo le estuvo llevando pan de “La Alianza”. Cuando murió “Malaquita”, Genaro estuvo sirviendo a cuantos la velaron. Hubo un momento en el que se quedó solo él a su lado, barriendo el salón y contemplando el misterio. Cuánto terminaron queriéndose. Siempre me decía que la visitara.


Su hijo "Memo" y su nieto Samuel

En la barbería afeitaba sin preferencias y conversaba amigablemente con personas de religiones, partidos políticos, pensamientos y edades distintas. Cortó el pelo desde soldados rasos hasta generales y de monaguillos hasta cardenales. No pongo nombres porque siempre quedaría mucha gente por fuera. Una vez un evangélico tenía un dolor en un brazo, Genaro le pasó un masajeador mientras oraba por él y se sanó. Los dos contaron el testimonio en sus Iglesias respectivas. La barbería de Genaro era la más económica y afeitaba gratis a los mendigos y a los loquitos. Lo saludaban gentes de todas las edades “Adiós Genaro” y él les respondía por su nombre, era impresionante como recordaba el nombre de sus amigos y de los familiares de estos. A los enfermos les hacía servicio a domicilio. Una vez afeitando un anciano en su casa, el viejito comenzó a quejarse, cuando Genaro le preguntó qué le pasaba, este respondió : “Vainas de viejo.”

                              Con San monseñor Ramos Cordero

Los domingos en la tarde  Genaro compartía con su familia, cantaba, contaba; visitaba a sus amigos enfermos y oraba por ellos; visitaba también e sus amigos en la funeraria. En las mañanas dejaba frutas donde una hija suya “para que no tomaran tanto refresco”; dejaba pan donde una señora que estaba en silla de ruedas, conversaba con la gente por el camino y llegaba a la casa. Un día un amigo le dijo: –“Genaro, qué te hiciste”- “Me corté el bigote”- “Y por qué”- “Porque me veía muy viejo”-“A buena vaina Genaro”- “A buena vaina qué”- “Ahora pareces una vieja.”

A los jóvenes que se encontraba en la calle les decía: “Adiós Juventud” Y estos, a veces ebrios o drogadictos le respondían: “Adiós juventud.” Últimamente, a eso de las tres de la tarde, ponía maíz a las palomas, estas, puntualmente bajaban, unas doscientas, a comer de lo que prodigaban las manos del venerable anciano



QUINTA PARTE. Epílogo.

Calle 31 entre 17 y 18, edificio Texeira, cerca del Colegio Costa Rica y del Estacionamiento de la Acosta Ortiz. A 3 casas de Hermán Garmendia y del Loco Alirio, que no se bañaba. Arriba en el edificio mi tío Toto y mi tía Miriam; mi prima Rut y mi primo German.  Hermán Garmendia fue a afeitarse y Genaro le preguntó: ¿Cómo quiere que lo afeite?. El periodista respondió: “En silencio”. A los 50 años de Barbero papá había afeitado 124.800 personas. En la actualidad tiene Cinco hijos, 8 nietos, cuatro biznietas por ahora.


Los nietos
Muebles de paleta, dos sillas metálicas azules, que fueron parte del mobiliario del cine “Bolívar” y que le costaron 10 Bolívares cada una. Una silla vieja de barbero, que servía para montarse en ella y dar vueltas infinitas cuando yo era niño. Una mesita llena de revistas LIFE, y Vidas Ejemplares de la extinta Editorial Novaro. Siempre EL IMPULSO y EL NACIONAL del día. 

                                    Su hija Lisette

Un perchero para el cuatro, la camisa y un paraguas. Dos espejos mágicos y largos, uno frente al otro, donde uno se veía y la imagen se repetía infinitamente.  Un mueble para los implementos de la barbería y una alcancía para el ancianato  Corazón de Jesús. Un famoso cuadro, donde un barbero le cortaba la cabeza a un cliente, al asustarse por un melenudo que entraba diciéndole ¿Puede cortarme el pelito?.

Papá me enseñó el amor por la música, por la Iglesia, por la gente, y yo le pedí de herencia la brochita de la espuma de afeitar



…A paso lento, a esperar el Ruta Seis: ¡¡¡ TE AGARRO!!!, y conversaba con quienes se sentaban en la buseta. Después que le operaron las cataratas comenzó el declive, a los 91 mi héroe comenzó a caminar despacio y a caerse una que otra vez por el peso de una escoliosis; a repetir varias veces la misma canción: “El perro de mi vecino tiene un tufito que causa horror.” A apoyarse con un bastón, con una andadera, en una silla de ruedas…

“Del Papá:
Querido hijo….El día que me veas mayor y ya no sea igual que antes. Ten paciencia. Cuando comiendo me ensucie; cuando me cueste vestirme: Ten paciencia. Recuerda las horas que pasé enseñándotelo.

                  LETRA: Nelly de Pérez. MÚSICA: Genaro Pérez

Si repito las mismas cosas, mil y una veces, no me interrumpas y escúchame. Cuando eras pequeño te expliqué mil y una veces el mismo cuento para dormirte.

No te molestes cuando me cueste bañarme. Recuerda las mil y una excusas que tenías cuando eras  niño para no hacerlo.
Cuando en algún momento pierda el hilo de mi conversación, dame tiempo. Seguramente lo más importante no era lo que te decía sino estar contigo y que me escucharas.

Si alguna vez no quiero comer, no me fuerces. Conozco bien cuando lo necesito y cuando no. Cuando mis piernas estén cansadas y no me dejen caminar, dame tu mano amiga. Como yo lo hice cuando tú dabas los primeros pasos.

                                    Su esposa Mamá Nelly

Y cuando llegue a decirte que ya es hora de irme de esta vida, no te enfades. Algún día entenderás que esto no tiene nada que ver contigo, ni con tu amor ni con el mío. Simplemente  que ya entregué todo lo que la vida esperaba de mí.

Algún día descubrirás que pese a mis errores siempre quise lo mejor para ti y que intenté preparar el camino que tú debías seguir.

No te sientas triste o enfadado o impotente por verme de esta manera. Simplemente acompáñame e intenta comprenderme como yo lo hice cuando tú empezaste a vivir. Ahora te toca acompañarme en mi difícil caminar. Ayúdame a terminar este camino con amor y paciencia. Yo te pagaré con mi sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido.


2 de Noviembre de 2011: Una de las ventajas de ser célibe, es que al final de cuentas somos los hijos más disponibles. Me traigo a mi viejo para la Iglesia, a mi viejo de 92 años, al barbero Genaro que tantos enfermos visitó, a que pase el resto de su vida conmigo, me lo traigo con sus lagunas y sus escaras, con sus besos y sus oraciones. Claro que no estoy solo, cuento con la ayuda de todos ustedes. Me lo traigo el viernes. Aquí tendrá la paz que tanto necesita.



7 de Noviembre de 2011. Papá está mejor, tiene mayor movilidad en sus miembros, ya está deshinchada la muñeca, está más despierto. Se rio a carcajadas, y las escaras se ven mejor.

9 de  Noviembre de2011: Hoy por primera vez afeité a quien tantas veces me afeitó cuando era niño, caían moticas de algodón.

                           Vitico, Genaro, Ivette, Elizabet

18 de Noviembre de 2011:"La mirada es un milagro ¡Qué alegría sumergirse en los ojos del otro, en el océano interior de sus ojos" Patriarca Atenágoras. Hoy le di la comunión a mi padre, primero cerró los ojos. Después nos sumergimos mutuamente sin pestañear en nuestras o miradas sin mediar palabra...y nos dijimos todo. Si así es la mirada de papá. Cómo sera la de MI PADRE. Después le canté YO SOY TU SANGRE MI VIEJO y se nos aguaron los ojos.

El 4 de Febrero del 2012 mi padre se fue al cielo, pero lo han visto visitando enfermos, sanando en nombre de Cristo e imponiendo las manos en las misas de sanación




“Que plenitud sientes devolviendo el amor recibido!, se cierra el círculo y el padre se fue convirtiendo en hijo y el otrora hijo, en padre. No puedo pagarte sino con amor… Tu sonrisa Genaro, que sonrisa tan pura. Tu alma Genaro, que sincera y transparente. Tu vida Genaro, irreprochable y ejemplar...                 Tus cantos en la iglesia, que yo acompañaba aunque no me sabía bien la letra. Tus pancitos dulces, y chocolates escondidos debajo de la almohada, los recuerdo cada día. Tus clases de guitarra que yo pedía solo para estar contigo y verte enseñar



MI NEGRO, mi sangre, mi orgullo, mi ejemplo, mi gran amor, mi viejo querido, estoy contigo en pensamiento y alma, que Dios te bendiga. Eres el hombre más noble y maravilloso que he conocido… Echaste cinco ramas y esas a su vez se convirtieron en ocho y de éstas salieron cuatro y  seguirán multiplicándose las ramas de ese roble fuerte, de ese caserío cerca de la Perla del Norte (Duaca). Contra tu voluntad, acostado y no tumbado por ese viento que desde niño te empujó y en vez de doblegarte, te hizo vivir la vida a plenitud y perfumar nuestros días con el aroma del amor inagotable y eterno...”


(Arreglo de poesía a cinco voces. Nietos: Carlos Eduardo, María Esperanza, Sara Sofía, Samuel Ernesto. Hijo: Luis Guillermo Pérez)