lunes, 23 de septiembre de 2013

La Iglesia que Francisco quiere. Segunda parte



En mi primera publicación de la entrevista que el papa ofreció a 16 revistas de los jesuitas (ver: http://padrechulalo.blogspot.com/2013/09/la-iglesia-que-francisco-quiere.html) tocamos los aspectos sobre Homosexualidad, el papel de la mujer en la Iglesia, evitar una predicación moralista, una Iglesia "casa de todos" y la oración del Papa continúo con otros temas de interés.

En la entrevista el Papa se definió así: “Soy un pecador en quien el Señor ha puesto los ojos”. "Yo, la verdad, sin gente no puedo vivir. Necesito vivir mi vida junto a los demás”.

6. LA SANTIDAD COTIDIANA:

“Yo veo la santidad en el pueblo de Dios, su santidad cotidiana. Existe una ‘clase media de la santidad’ de la que todos podemos formar parte. Veo la santidad en el pueblo de Dios paciente: una mujer que cría a sus hijos, un hombre que trabaja para llevar a casa el pan, los enfermos, los sacerdotes ancianos tantas veces heridos pero siempre con su sonrisa porque han servido al Señor, las religiosas que tanto trabajan y que viven una santidad escondida. Esta es, para mí, la santidad común"

7. CONFESIÓN, UN MINISTERIO DE MISERICORDIA:
“¿Cómo estamos tratando al pueblo de Dios? Yo sueño con una Iglesia Madre y Pastora. Los ministros de la Iglesia tienen que ser misericordiosos, hacerse cargo de las personas, acompañándolas como el buen samaritano que lava, limpia y consuela a su prójimo. Esto es Evangelio puro. Dios es más grande que el pecado. Las reformas organizativas y estructurales son secundarias, es decir, vienen después."

“Esta es la grandeza de la confesión: que se evalúa caso a caso, que se puede discernir qué es lo mejor para una persona que busca a Dios y su gracia. El confesionario no es una sala de tortura, sino aquel lugar de misericordia en el que el Señor nos empuja a hacer lo mejor que podamos. Estoy pensando en la situación de una mujer que tiene a sus espaldas el fracaso de un matrimonio en el que se dio también un aborto. Después de aquello esta mujer se ha vuelto a casar y ahora vive en paz con cinco hijos. El aborto le pesa enormemente y está sinceramente arrepentida. Le encantaría retomar la vida cristiana. ¿Qué hace el confesor?”.





8. PREDICACIÓN Y SANACIÓN:
“Tenemos que anunciar el Evangelio en todas partes, predicando la buena noticia del Reino y curando, también con nuestra predicación, todo tipo de herida y cualquier enfermedad." “Digo esto pensando también en la predicación y en los contenidos de nuestra predicación. Una buena homilía, una verdadera homilía, debe comenzar con el primer anuncio, con el anuncio de la salvación. No hay nada más sólido, profundo y seguro que este anuncio. Después vendrá una catequesis. Después se podrá extraer alguna consecuencia moral. Pero el anuncio del amor salvífico de Dios es previo a la obligación moral y religiosa. Hoy parece a veces que prevalece el orden inverso. La homilía es la piedra de toque si se quiere medir la capacidad de encuentro de un pastor con su pueblo, porque el que predica tiene que reconocer el corazón de su comunidad para buscar dónde permanece vivo y ardiente el deseo de Dios. Por eso el mensaje evangélico no puede quedar reducido a algunos aspectos que, aun siendo importantes, no manifiestan ellos solos el corazón de la enseñanza de Jesús”.

viernes, 20 de septiembre de 2013

La Iglesia que Francisco quiere



En una larga entrevista de 6 horas en tres sesiones, Francisco abre su alma y desnuda su corazón a un compañero jesuita, el padre Antonio Spadaro, director de la revista jesuita 'Civiltà cattolica'. En la entrevista, que fue publicada ayer 19 de Septiembre a la vez por 16 revistas de los jesuitas (en España por 'Razón y Fe'). Francisco, además de definirse como persona y como jesuita, cuenta que entre sus autores de cabecera se encuentran, Dostoyevski y Hölderlin. "En pintura admiro a Caravaggio: sus lienzos me hablan. Pero también Chagall con su Crucifixión blanca...", subraya, mientras que música se entrega a Mozart, a Beethoven "prometéicamente" y a Bach. En el cine, se mueve entre "La Strada" de Fellini, además de Anna Magnani y Aldo Fabrizi, pero aparte de sus gustos personales, ofrece su visión sobre cuestiones morales, y sobre distintos temas como el gobierno de la Iglesia, el papel de la mujer, el ecumenismo o la experiencia cristiana. Destacamos 5 puntos claves de esa entrevista


LA CRUCIFIXIÓN BLANCA DE CHAGALL


1. HOMOSEXUALIDAD:
"En Buenos Aires recibía cartas de personas homosexuales que son verdaderos ‘heridos sociales', porque me dicen que sienten que la Iglesia siempre les ha condenado. Pero la Iglesia no quiere hacer eso. La religión tiene derecho de expresar sus propias opiniones al servicio de las personas, pero Dios en la creación nos ha hecho libres: no es posible una injerencia espiritual en la vida personal"

"Una vez una persona, para provocarme, me preguntó si aprobaba la homosexualidad. Yo entonces le respondí con otra pregunta: ‘Dime, Dios, cuando mira a una persona homosexual, ¿Aprueba su existencia con afecto o la rechaza y la condena?'. Hay que tener siempre en cuenta a la persona. Y aquí entramos en el misterio del ser humano. En esta vida Dios acompaña a las personas y es nuestro deber acompañarlas a partir de su condición. Hay que acompañar con misericordia. Cuando sucede así, el Espíritu Santo inspira al sacerdote la palabra oportuna".





2. EL PAPEL DE LA MUJER EN LA IGLESIA:
Otro tema espinoso es el del papel de la mujer. El Papa tiene claro que "es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia. Temo la solución del ‘machismo con faldas', porque la mujer tiene una estructura diferente del varón. Pero los discursos que oigo sobre el rol de la mujer a menudo se inspiran en una ideología machista".

"Las mujeres están formulando cuestiones profundas que debemos afrontar. La Iglesia no puede ser ella misma sin la mujer y el papel que esta desempeña. La mujer es imprescindible para la Iglesia. María, una mujer, es más importante que los obispos. Digo esto porque no hay que confundir la función con la dignidad".

"Hay que profundizar más en la figura de la mujer en la Iglesia. Hay que trabajar más hasta elaborar una teología profunda de la mujer. Solo tras haberlo hecho podremos reflexionar mejor sobre su función dentro de la Iglesia". "En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino. Afrontamos hoy este desafío: reflexionar sobre el puesto específico de la mujer incluso allí donde se ejercita la autoridad en los varios ámbitos de la Iglesia".





3. HAY QUE EVITAR UNA PREDICACIÓN EXCESIVAMENTE MORALISTA:
En la anterior etapa, la Iglesia centró su predicación, casi obsesivamente, en la moral. "Ya conocemos la opinión de la Iglesia y yo soy hijo de la Iglesia, pero no es necesario estar hablando de estas cosas sin cesar". "No podemos seguir insistiendo sólo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Es imposible. Yo he hablado mucho de estas cuestiones y he recibido reproches por ello. Pero si se habla de estas cosas hay que hacerlo en un contexto."

"Tenemos, por tanto, que encontrar un nuevo equilibrio, porque de otra manera el edificio moral de la Iglesia corre peligro de caer como un castillo de naipes, de perder la frescura y el perfume del Evangelio. La propuesta evangélica debe ser más sencilla, más profunda e irradiante. Solo de esta propuesta surgen luego las consecuencias morales".




4. UNA IGLESIA CASA DE TODOS:
El Papa quiere una Iglesia "casa de todos, no una capillita en la que cabe solo un grupito de personas selectas. No podemos reducir el seno de la Iglesia universal a un nido protector de nuestra mediocridad". "Veo con claridad -prosigue- que lo que la Iglesia necesita con mayor urgencia hoy es una capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones de los fieles, cercanía, proximidad. Veo a la Iglesia como un hospital de campaña tras una batalla. ¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas. Ya hablaremos luego del resto. Curar heridas, curar heridas... Y hay que comenzar por lo más elemental".
Una Iglesia de clérigos-pastores.

"El pueblo de Dios necesita pastores y no funcionarios ‘clérigos de despacho'. Los obispos, especialmente, han de ser hombres capaces de apoyar con paciencia los pasos de Dios en su pueblo, de modo que nadie quede atrás, así como de acompañar al rebaño, con su olfato para encontrar veredas nuevas".





5. LA ORACIÓN DEL PAPA:
"Me gusta rezar con los Salmos. Después, inmediatamente, celebro la misa. Rezo el Rosario. Lo que verdaderamente prefiero es la Adoración vespertina, incluso cuando me distraigo pensando en otras cosas o cuando llego a dormirme rezando. Por la tarde, por tanto, entre las siete y las ocho, estoy ante el Santísimo en una hora de adoración. Pero rezo también en mis esperas al dentista y en otros momentos de la jornada". Su gusto por la oración le viene de niño, enseñado por su abuela.

"En el breviario (libro de oraciones) llevo el testamento de mi abuela Rosa, y lo leo a menudo: porque para mí es como una oración. Es una santa que ha sufrido mucho, incluso moralmente, y ha seguido valerosamente siempre hacia delante"

domingo, 15 de septiembre de 2013

El milagro de Jhónatan



Estimada Silvia Rodriguez, viniste desde Caracas a esta tierra de gracia que es Barquisimeto, con tu corazón de madre deshecho por el sufrimiento de ver a tu hijo Jhonatan en una situación similar a la del hijo pródigo, lo trajiste a esta iglesia, era uno de esos casos que nuestra sociedad considera "perdidos", para quienes no hay esperanza. Hablamos, oramos juntos, lo recibí como a mi hermano, lo abracé como nos enseñó el Padre de la parábola de hoy, empezaste a traerlo a las misas de sanación y tu hijo empezó progresivamente a recuperar su dignidad, empezó a vivir, porque la muerte no es sólo la física sino también la espiritual. El dio junto contigo un testimonio público de su sanación, somos testigos de como llegó y como se fue liberando poco a poco. Ya en Caracas de nuevo, se ha reintegrado a la familia, a su casa...somos testigos de un milagro, el milagro del amor del Padre, a través de la iglesia

Hoy leo que escribiste en tu comentario de las lectura de hoy (Lucas 15,1-32) estas palabras;
"Porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida...!! hermosa parábola...!!Hoy día presenciamos en las misas de sanación , hijos que también han vuelto a la vida!! Gracias a Dios y a su misericordia.."

Quiero decirte que estas palabras, Silvia,me llegaron al corazón, sentí que me las decías a mí: "Porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida," así considero a Jhonatan, "mi hermano" y yo agrego: "Estaba perdido y lo hemos encontrado" Gracias a ti por tu persistente fe, esperanza y amor de madre, gracias por regalarme a tu hijo, a mi hermano Jhonatan, los recibo en esta familia de la Iglesia con el banquete del Cordero, y en el cielo con la fiesta de los que se alegran tanto por el regreso de la oveja perdida. Los amo en Cristo Jesús.


Lectura del santo Evangelio según san Lucas 15, 1-32

En aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharlo; por lo cual los fariseos y los escribas murmuraban entre sí: “Este recibe a los pecadores y come con ellos”.

Jesús les dijo entonces esta parábola: “¿Quién de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla? Y una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría, y al llegar a su casa, reúne a los amigos y vecinos y les dice: ‘Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido’. Yo les aseguro que también en el cielo habrá más alegría por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentirse. ¿Y qué mujer hay, que si tiene diez monedas de plata y pierde una, no enciende luego una lámpara y barre la casa y la busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas y les dice: ‘Alégrense conmigo, porque ya encontré la moneda que se me había perdido’. Yo les aseguro que así también se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se arrepiente”. También les dijo esta parábola: “Un hombre tenía dos hijos, y el menor de ellos le dijo a su padre: ‘Padre, dame la parte que me toca de la herencia’. Y él les repartió los bienes.

No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se fue a un país lejano y allá derrochó su fortuna, viviendo de una manera disoluta. Después de malgastarlo todo, sobrevino en aquella región una gran hambre y él empezó a pasar necesidad. Entonces fue a pedirle trabajo a un habitante de aquel país, el cual lo mandó a sus campos a cuidar cerdos. Tenía ganas de hartarse con las bellotas que comían los cerdos, pero no lo dejaban que se las comiera.

Se puso entonces a reflexionar y se dijo: ‘¡Cuántos trabajadores en casa de mi padre tienen pan de sobra, y yo, aquí, me estoy muriendo de hambre! Me levantaré, volveré a mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo. Recíbeme como a uno de tus trabajadores’.

Enseguida se puso en camino hacia la casa de su padre. Estaba todavía lejos, cuando su padre lo vio y se enterneció profundamente. Corrió hacia él, y echándole los brazos al cuello, lo cubrió de besos. El muchacho le dijo: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo’.

Pero el padre les dijo a sus criados: ‘¡Pronto!, traigan la túnica más rica y vístansela; pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies; traigan el becerro gordo y mátenlo. Comamos y hagamos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado”. Y empezó el banquete. El hijo mayor estaba en el campo, y al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y los cantos. Entonces llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba. Este le contestó: ‘Tu hermano ha regresado, y tu padre mandó matar el becerro gordo, por haberlo recobrado sano y salvo’. El hermano mayor se enojó y no quería entrar. Salió entonces el padre y le rogó que entrara; pero él replicó: ‘¡Hace tanto tiempo que te sirvo, sin desobedecer jamás una orden tuya, y tú no me has dado nunca ni un cabrito para comérmelo con mis amigos! Pero eso sí, viene ese hijo tuyo, que despilfarró tus bienes con malas mujeres, y tú mandas matar el becerro gordo’.

El padre repuso: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo. Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado’”.


sábado, 14 de septiembre de 2013

Javier Sojo. Serie "Personajes de Barici"



Venir a la Iglesia "Nuestra Señora del Rosario de Fátima a una misa, especialmente los domingos y los jueves implica encontrarse en primer lugar con Dios, pero también con los hermanos en Cristo de diversas zonas, clases sociales y gremios de Barquisimeto y entre ellos personalidades destacadas, "guaros" que con sus talentos, habilidades y destrezas, ponen por en "alto" el nombre de nuestra ciudad . Tal vez por eso estamos situados en la urbanización BARICI, apócope del primer nombre de Barquisimeto, "BARICI-QUIMETO", vocablo indígena que le dio nombre a nuestra ciudad y que significa "Río de aguas color ceniza", haciendo mención al Río Turbio

JAVIER SOJO:
El Impulso comenzó su serie "Guaro Soy" con el mismo personaje con el que hoy comenzamos nuestra serie "Personajes de Barici"

Desde niño tuvo curiosidad por los sonidos, escuchaba música y de ella sacaba segundas voces y melodías sin tener noción alguna de lo que hacía. Luego de los ocho años de edad ingresó a un grupo de scouts y recuerda haber alegrado a sus compañeros haciendo sonidos de percusión con lo que estuviera a su alcance, no hacían falta más instrumentos que su arte nato y creatividad.

Fue más tarde, a los 16 años, tras un retiro espiritual de tres días, cuando regresó a casa seguro de quién quería ser. “Descubrí que Dios me había dado un talento que es la música”, aseguró Sojo, quien se integró a una agrupación de iglesia para tocar la tumbadora, aún sin técnica pero con mucho ritmo.

En un proceso de búsqueda de sus raíces, encontró una herencia familiar: su padre de Curiepe, con toda la sangre del tambor de la Costa venezolana y; su madre nacida en San Cristóbal, entre valses y sonidos de un instrumento de cuerdas como el violín. “Supongo que desde el vientre la música fue llegando a mis oídos”, dijo el percusionista larense.

En el 2004 se inició en Barquisimeto IV, un grupo polifónico vocal masculino en el que se destaca en la percusión y refuerza las voces en la ausencia de algún cantante.

En el 2007 se integró a Trío Música de Venezuela, un proyecto instrumental de música venezolana con influencias de flamenco, jazz y onda nueva. Desde entonces ha viajado con este sonido a Canadá, Colombia y buena parte de Europa junto a Henri Linárez, Manuel Rangel y Agelvis Sánchez. "Con A Trío tenemos mucho trabajo, cada quien tiene sus proyectos musicales aparte, aún sabiendo que este grupo es la prioridad de cada uno”, admitió.

Fue en el año 2009 cuando se acercó a una nueva experiencia con el Ensamble Nueva Segovia, con un repertorio en el que predominan los tangos. Sojo le dio ese matiz diferente a al sonido argentino, al incluirle instrumentos como el cajón, redoblante, platillos y djembe. La picardía que se le percibe en sus fotos, habla del ímpetu que imprime a todo lo que hace.

Es católico convencido y ha participado en el camino NeoCatecumenal, en Encuentros de Hijos e Hijas y en "Proyecto de Amor", demuestra su talento ante la feligresía de la iglesia Nuestra Señora de Fátima, ubicada en la urbanización Barici, durante la misa dominical de las 6:00 pm junto a sus compañeros de grupo musical "TABOR". Se siente muy guaro y es capaz de entregarle toda su esencia a esta ciudad. Yo como sacerdote, aprecio su sencillez, alegría constante, buen humor, don de servicio, hermandad, humildad, y calidad interpretativa

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Nadie se jubila de una forma de vivir

"Convit no ha pretendido jamás reconocimientos, ni necesita ropajes para hacer su trabajo. Se inoculó de salpicaduras de vida para que creciera el virus de la bondad dentro de sí y se vacunó para le resbale lo fútil, lo superficial. Un médico que ha devuelto al país la formación recibida, la confianza depositada y la oportunidad de construir." Max Römer Pieretti

Jacinto Convit nació un 11 de septiembre de 1913 en Caracas, en La Pastora. El bachillerato lo cursó en el Liceo Andrés Bello, y el propio Rómulo Gallegos le dio clases de Filosofía y Matemáticas. Estudió hasta alcanzar en 1938 el título de Doctor en Ciencias Médicas, año en que entró como residente en la Leprosería de Cabo Blanco, experiencia que lo motivó a buscar la cura para la milenaria enfermedad de la lepra. En 1940 inicia labores en la materia Medicina Tropical en la U.C.V. En 1967 crea la cátedra de Clínica Dermatológica en la Escuela de Medicina José María Vargas. Allí, se convierte en profesor titular, jefe de la cátedra. Luego crea el primer posgrado.


Después de una brillante carrera para controlar la lepra y otras enfermedades endémicas, el Dr. Jacinto Convit se dedica a crear centros de investigaciones científicas. En 1972 funda el Instituto de Dermatología. En 1984 el instituto cambia de nombre y se inicia el Instituto de Biomedicina de Caracas, el cual dirige desde 1972. Este instituto es a partir del 2 de julio de 1973, sede del Centro Internacional de Investigación y Adiestramiento sobre la Lepra y enfermedades a fines de la Organización Panamericana y Mundial de la Salud. De esta institución surgió con grandes esfuerzos la vacuna contra la lepra, que a su vez es la base fundamental para la vacuna contra la leishmaniasis.

"Aprender a hacerle el bien al que sufre, es darle una nueva oportunidad en la vida", y es esta premisa que mueve a Jacinto Convit. Recuerda como su cuerpo se estremeció el día que entró a Cabo Blanco y fue testigo de cómo aquellos contagiados con lepra habían perdido su derecho a ser tratados como seres humanos. “Las condiciones de la leprosería eran lamentables, estaba concebida para realizar el aislamiento compulsivo de enfermos provenientes de toda la geografía”

Esta experiencia marcó en adelante su labor. Desde ese momento el recién graduado médico y otros ocho estudiantes unieron esfuerzos para buscar una cura contra esta enfermedad. Finalmente el trabajo dio frutos cuando las prácticas realizadas hasta entonces, sirvieron como base para el desarrollo de la Poliquimioterapia de la lepra, tratamiento que todavía difunde la Organización Mundial de la Salud en todos los países endémicos.

Sin embargo, el mayor orgullo de Convit no es la vacuna sino haber logrado que se eliminaran las leproserías y que cambiara con esto, el trato al enfermo que hasta el momento había sido aislado y menospreciado. Venezuela fue la primera nación en el mundo en mostrar que la dignidad del ser humano enfermo de lepra debe ser preservada. “Mi motivación siempre ha sido hacer el bien a los semejantes, es lo que persigo, no persigo dinero”.




A la cura contra la lepra le siguió un tratamiento muy efectivo contra la Leishmaniasis y en los últimos 4 años se encuentra desarrollando una inmunoterapia contra el cáncer de mamas, colon, cerebro y estómago. El tratamiento contra estos cuatro tipos de cáncer está en su etapa experimental, pero ha mostrado resultados muy esperanzadores.

" El estudiante debe aprender mucho de las cosas prácticas. Llama la atención como se dejan escapar muchas oportunidades, en especial la forma en cómo se debe tratar al enfermo, al paciente" "La politiquería le ha hecho mucho daño a las universidades, está presente en casi todas las dependencias, no es aceptable que la Universidad sea campo de acción de partidos políticos. Eso hay que detenerlo, es muy importante que la universidad se dé cuenta de lo que está pasando" asegura Convit




El doctor Jacinto Covit ha ganado el cariño de sus pacientes y el respeto de la comunidad internacional. Ha recibido una gran cantidad de premios y reconocimientos entre los cuales está el premio Príncipe de Asturias en 1987, premio José Gregorio Hernández otorgado por la Academia Nacional de Medicina en 1988, los premios “Doctor Abrahan Horwitz” y “Alfred Soper” ambos otorgados por la Fundación Panamericana para la Salud y Educación en 1989 y 1991, Orden del Libertador entregada por el Ministerio de Relaciones Interiores en 1993, premio “Héroe de la Salud Pública de las Américas” concedido por la Organización Panamericana de la Salud en 2002. Recibió el reconocimiento como Servidor Público 2010-2011, electo por los Rotary de Aruba, Bonaire, Curazao y Venezuela. También se le otorgó el estatus del Donante Mayor de la Fundación Rotaria del Rotary Internacional. El 8 de Noviembre de 2012 recibió el doctorado Honoris Causa de la Universidad Nororiental Gran Mariscal de Ayacucho, como reconocimiento por sus aportes a la investigación científica en Medicina. La Universidad Nacional Experimental del Táchira (UNET) le otorgó el Doctorado Honoris Causa, como reconocimiento a su trayectoria académica e investigativa en el 2013. Posee alrededor de 50 condecoraciones otorgadas por diversas universidades venezolanas y extranjeras.

En 1988 fue postulado para el premio Nobel de Medicina por sus estudios en contra de la lepra. Para este humilde investigador, Venezuela tiene la posibilidad de alcanzar muchísimos otros reconocimientos y premios internacionales pero el más grande de todos es conseguir hacer el bien al que sufre esa es su filosofía de vida. Cuando se le preguntó sobre su retiro Jacinto Convit respondió: “Nadie se jubila de una forma de vivir.La lección más grande de la vida es hacer el bien a los que sufren” Feliz cumpleaños número 100.



viernes, 6 de septiembre de 2013

Las vacaciones de Jesús



La tentación del activismo, toca todas las profesiones, ser trabajólico, esto es, adicto al trabajo es una obsesión y como obsesión es una enfermedad, y como enfermedad es perjudicial para la salud. El activismo toca también a la iglesia, convirtiéndola como dice el papa Francisco en una ONG, se olvida el fundamento religioso, la centralidad de Cristo, para emprender una carrera enfermiza por ayudar a los demás.

Esta desacralización de la actividad apostólica, trae varias consecuencias peligrosas, entre ella se encuentran la tentación del “Mesianismo”: La persona se siente indispensable, olvidándose él y olvidando los beneficiarios de su trabajo, que el único indispensable es Dios. No se delegan actividades. El apóstol, sacerdote o laico sucumbe ante las necesidades interminables. No tiene tiempo para orar, fortalecerse y descansar; se separa del árbol (la vid), se agota, se seca espiritualmente y sobreviene un desgaste que puede costar incluso su vocación o su salud mental y física.

Recuerdo a mi amigo el excelente pediatra barquisimetano Carlos Pacheco, un hombre que ama como nadie su vocación, pero que anualmente se despide de sus pacientes para descansar un poco con su familia y disfrutar de la inmensa y hermosa belleza que el mundo nos ofrece. Les dice: ¿Ustedes quieren a un Carlos Pacheco competente, sano y feliz?...ante la respuesta afirmativa de sus pacientes, el les dice “Entonces permítanme despedirme un rato para descansar y volver de nuevo”

Hace poco puse en twitter que tenía vacaciones. Un “estudiante de teología” me escribió que aprovechara el tiempo para “incrementar las confesiones”, le pregunté que si conocía algún sacerdote que confesara tres horas diarias, sin contar con las horas de emergencias como lo hago yo…al final me di cuenta que era una pérdida de tiempo para este furibundo activista que para los cristianos, las vacaciones no son un derecho, son un deber. En ellas el cristiano descansa, se recrea y sobre todo se fortalece en Dios.

De los treinta o más años que vivió Jesús, solamente trabajó, apostólicamente hablando, alrededor de tres años y antes de su misión apostólica, se retiró al desierto durante 40 días. Adicionalmente Jesús se retiraba en la noche y en la madrugada para orar. Una vez vio el trabajo de sus discípulos y decidió tomarse con ellos unas vacaciones colectivas, les dijo: “Vámonos aparte a un lugar tranquilo para descansar un poco”, porque eran tantos los que iban y venían que no les quedaba tiempo ni para comer” y se fueron solos en una barca a un lugar despoblado. Pero muchos, al verlos partir, adivinaron hacia donde iban. Salieron por tierra de todos los pueblos, con tanta prisa que llegaron antes que ellos. Marcos 6,31-33.

¿Resultado? Vacaciones aplazadas, Jesucristo misericordioso, al ver al gentío como ovejas sin pastor, se puso a enseñarles y además les dio refrigerio multiplicándoles el pan. Pero él consciente de su necesidad de descanso (100 % Dios, pero también 100% hombre) inmediatamente OBLIGÓ a sus discípulos a que subieran a la barca y lo fueran a esperar en Betsaida a la otra orilla mientras él DESPACHABA a la gente. Y después de despedirlos, se fue al cerro a orar, como diciendo “Déjenme sólo un rato con mi Padre porfa”

El código de Derecho Canónico hace mención a las vacaciones sacerdotales en el número 533 § 2. A no ser que obste una razón grave, puede el párroco ausentarse de la parroquia, en concepto de vacaciones, como máximo durante un mes continuo o interrumpido; pero en ese tiempo de vacaciones no se incluyen los días durante los cuales el párroco asiste una vez al año al retiro espiritual

Así que amigos, les ruego, que colaboren conmigo en este propósito vacacional, si mi tocayo Jesús las necesitaba ¿Quién soy yo para no tenerlas?. Recuérdenme y también recuérdense y adicionalmente recuérdenles a sus allegados que Jesús Genaro también tiene derecho a decir que “no puedo esta vez” (Mateo 5,37) no soy indispensable, sólo Dios lo es. Yo sé de desgastes físicos, emocionales y psicológicos, ayúdenme a no volver a caer en ellos. Los sacerdotes levantamos a muchos, pero pocos nos ayudan a levantarnos cuando estamos caídos. Además recuerden que sigo dando misas los domingos a las 10:00 am y a las 6:00 pm y algún cursito por ahí…y mientras tanto, adiós, arrivederchi, sayonara, aou revoir, chiao, good bye

jueves, 5 de septiembre de 2013

Quiero besar tus pies

Los pies de una madre, lo mismo que su cuerpo, sus ojos y sus manos,
se desgastan de tanto trabajar para sus hijos.
Nadie puede decir que no luchaste,
nadie puede decir que no sufriste,
nadie puede decir que no subiste montañas,
que no cruzaste caminos,
que no marchaste cansada a cualquier hora,
procurando un trozo de pan para tus hijos,
hijos que no pariste pero al fin... hijos,
sin distingo de razas, pero pobres de apellido.
Nadie puede decir que no anduviste, buscando a cualquier hora,
una medicina urgente para el anciano herido,
un manto suficientemente cálido para el niño desnudo que temblaba de frío,
con zapatos incómodos o con sandalias raídas
tropezando con piedras,
pisando basurales,
buscando entre los muertos, rastros de gente viva,
corazones latentes y miradas perdidas.
Tus pies descalzos, deformes por la vida
de entrega sin descanso,
de golpes y caídas,
son el mejor testimonio
para los que critican.
Solamente una madre entrega tanto,
hasta que el cuerpo no da más,
hasta perder la vista, la fuerza, las destrezas,
con su cara surcada por los años,
con sus pies extrañamente hermosos,
por el amor de tantas idas y venidas.
Quiero besar tus manos arrugadas,
como beso las manos de la madre mía,
quiero besar tus pies Teresa
a ver si se me quita un poco lo cobarde
y me entrego sin miedo
por amor a la vida.
Padre Chulalo


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Oración de la noche



Padre mío, ahora que las voces se silenciaron y los clamores se apagaron, mi alma se eleva hasta ti para decirte:
Creo en ti, espero en ti, te amo con todas mis fuerzas. Gloria a ti Señor.
Deposito en tus manos, la fatiga, y la lucha, las alegrías y desencantos de este día, que quedo atrás.
Si los nervios me traicionaron, si los impulsos egoístas me dominaron, si di entrada al rencor o a la tristeza;

Perdón Señor ¡Ten piedad de mi!
Si he sido infiel, si pronuncie palabras vanas, si me deje llevar por la impaciencia, si fui espina para alguien; Perdón, Señor ¡ No quiero esta noche entregarme al sueño sin sentir sobre mi alma la seguridad de tu misericordia, tu dulce misericordia enteramente gratuita. Señor!
Te doy gracias Padre mio, porque has sido la sombra fresca que me ha cobijado durante todo este día.
Te doy gracias porque: invisible, cariñoso, envolvente, me has cuidado como una madre, a lo largo de estas horas.
Señor, a mi derredor ya todo es silencio y calma
Envía el ángel de la Paz a esta casa. Relaja mis nervios, sosiega mi espíritu, suelta mis tensiones, inunda mi ser de silencio y serenidad.
Vela sobre mí, Padre querido mientras me entrego confiado al sueño, como un niño que duerme feliz en tus brazos.
En tu nombre, Señor descansaré tranquilo
Así sea
(Autor anónimo)

lunes, 2 de septiembre de 2013

Como ser manso sin ser menso y humilde sin ser humillado



Lectura del libro del Eclesiástico (Sirácide) 3, del 19 al 21 y del 30 al 31
"Hijo mío, en tus asuntos procede con humildad y te amarán más que al hombre dadivoso. Hazte tanto más pequeño cuanto más grande seas y hallarás gracia ante el Señor, porque sólo él es poderoso y sólo los humildes le dan gloria.

No hay remedio para el hombre orgulloso, porque ya está arraigado en la maldad. El hombre prudente medita en su corazón las sentencias de los otros, y su gran anhelo es saber escuchar."


HUMILDAD NO ES:
En muchas ocasiones la palabra humildad se ha utilizado de manera inadecuada. Pasa algo parecido con la palabra amor, hay que empezar diciendo lo que no es
1. La humildad no es una carencia, es una actitud:
Se oye decir con frecuencia: Él viene de una familia muy humilde. Quizás quisieron decir “pobre”. Hay gente pobre que no es humilde y gente rica o poderosa que sí lo es
2. Humildad no es humillación:
Conviene ser humildes con todos, pero humillación sólo ante Dios, Es decir, arrodillados sólo ante el Señor (Para que al nombre de Jesús, toda rodilla se doble...Filipenses 2,10)
3. Humildad es ser manso, pero no menso:
“Sean mansos como palomas y astutos como serpientes.” Mateo 10,16
4. Humildad no es un asunto de poses románticas, piadosas o religiosas externas, es un compromiso de cercanía con los hermanos
5. Humildad no es resignación:
Dice el padre Ignacio Larrañaga: "La resignación no es cristiana sino estoica, lo cristiano es la esperanza". No estamos obligados a resignarnos por ejemplo a lo que contradice la voluntad de Dios. Jesús fue humilde con todos menos con los abusadores y los prepotentes. Jesús respondió a quien lo golpeó en la mejilla: "Si he hablado mal muéstrame en qué, si he hablado bien ¿por qué me pegas?" Juan 18,23 .También respondió a quienes querían asustarlo con la muerte: “En ese momento, unos fariseos vinieron a decirle: “Márchate porque Herodes quiere matarte” Jesús contestó: Vayan a decirle a ese zorro. Mira que hoy y mañana, arrojo demonios, hago curaciones y al tercer día llego a mi término Lucas 13,31-32


HUMILDAD ES:
1. Cuentan Santa Teresa que preguntó al Señor, por qué él era tan amigo de la humildad, él le respondió: Porque yo soy la suma verdad, y "HUMILDAD ES ANDAR EN VERDAD"
Ser lo que se es ante Dios y ante el mundo, sin máscaras ni poses
2. Humildad es el reconocimiento de un ser superior al hombre
“Todo aquel que está seriamente comprometido con el cultivo de la ciencia, llega a convencerse de que en las leyes del universo está manifiesto un espíritu infinitamente superior al hombre, y ante el cual, nosotros con nuestros poderes debemos sentirnos humildes.” Albert Einstein
3. Humildad es entender que todo persona y toda creatura es un maestro del cual tengo algo que aprender
4. Humildad es dejar que la vida te enseñe, su diaria lección de 24 horas
5. Humilde es el Señor Jesús, quien siendo de condición divina se hizo hombre en el seno de una mujer del pueblo (Fiipenses 2)
6. Humilde es el jefe que teniendo un puesto de poder, trata a sus empleados como amigos
7. Humilde es Francisco, que no ha perdido su esencia de párroco del pueblo aún siendo Papa
8. El mayor valor de un hombre es su dignidad en la derrota y su humildad en la victoria
9. Es algo extraño la humildad, en el momento mismo en que crees tenerla, la has perdido
10. Humildad no es pensar menos de ti mismo, es pensar menos en ti mismo
11. La humildad abre de nuevo las puertas que la soberbia cerró
12. Para ser humilde se necesita grandeza. Ernesto Sábato