lunes, 26 de noviembre de 2012

Ámame como eres




Conozco tu pobreza, conozco tus luchas y tus preocupaciones, tu fragilidad, tus enfermedades, tu cobardía, tus desfallecimientos...y a pesar de todo te digo: Ámame como eres

Si esperas ser perfecto para amarme no me amarías jamás. Aún cuando caigas a menudo en las mismas faltas y te

costara la práctica de la virtud, no me niegues tu amor

Ámame tal como eres, a cada instante y en cualquier situación en que te encuentres, en el fervor o en la aridez espiritual...en la felicidad, ámame como eres, quiero el amor de tu corazón

Si esperas a ser perfecto para amarme, no me amarías jamás. ¿No podría yo, con mi poder, hacer surgir de la nada miles de santos? ¿No soy yo el omnipotente? ¿Y si quisiera simplemente preferir tu amor?

Hijo mío, déjame que te ame. Quiero tu corazón, quiero transformarte, pero mientras tanto, te amo como eres y deseo que tú hagas lo mismo

te amo en tu debilidad, quiero que desde tu pobreza se eleve continuamente este grito: SEÑOR TE AMO. Es el canto de tu corazón el que más me agrada

Por ello, no te inquietes, acepto de ti lo que tienes porque te amo. Yo te he creado para el amor, AMA. El amor te impulsará a hacer lo que tengas que hacer, aún sin que lo pienses

Hoy me tienes a la puerta de tu corazón, llamo y espero. Cuando tengas momentos difíciles, yo te daré mi gracia. Pero recuerda, ámame como eres