jueves, 26 de junio de 2014

Las bases de nuestra vida



Lo que ven es un pequeño velero que tengo en mi cuarto y que puse esta mañana en un charcote que se hizo en el patio detrás de la iglesia para fotografiarlo. Es algo realmente pequeño para mí desde mi perspectiva. No lo sería tanto si yo cupiera en él. Así debe ver el Señor nuestros problemas, lo que para nosotros es un obstáculo insalvable para Él es poco menos que un charco o un vaso de agua.

El evangelio de la misa de hoy es el de las casas edificadas, una sobre piedra y una sobre arena. Sometidas ambas a las mismas tormentas (Mateo 7,21-29), una sucumbió y otra se mantuvo en pie. Señal de que lo que nos derrumba o nos mantiene de pie, no son las dificultades o los problemas que nos sobrevienen, sino las bases sobre las cuales hemos construido nuestras vidas. Es fácil culpar a los demás o a las circunstancias de nuestras aflicciones o derrotas, es más responsable asumir que no hemos alimentado lo suficiente nuestras reservas espirituales y por eso nos encontramos débiles ante los embates de la vida.

En todo caso nos consuelan estas palabras "Dios es fiel. No permitirá que sus dificultades sean más fuertes de lo que puedan soportar. Y en el momento de la prueba nos dará la fuerza para superarla" 1 Corintios 10,13.